Quienes somos

Sebastian Klus

Soy arquitecto especializado en gestión de proyectos y tengo un máster en Administración de Empresas. Cuento con más de 20 años de experiencia en el diseño y desarrollo de proyectos inmobiliarios de cualquier tipo y tamaño. Durante más de 10 años, lideré un equipo de aproximadamente 30 colaboradores en una de las empresas de consultoría más importantes del país, participando en proyectos como Oxígeno Human Playground, el edificio de oficinas del ICE en Sabana Sur, el Hospital de Puntarenas, DP20 —un proyecto turístico en la Península de Papagayo— y muchos más.

Tras un periodo muy intenso, en el que la ejecución de proyectos se regía únicamente por criterios comerciales y el cumplimiento de los plazos contractuales, decidí optar por un servicio más personalizado, que pone en el centro las necesidades de mis clientes y sus proyectos, y fundar, junto con Walter, pan con mango.

Me apasiona la ejecución correcta y eficiente de proyectos, el análisis y la optimización de procesos, la resolución de problemas junto con mis clientes, así como el desarrollo de proyectos con un equipo de trabajo que comparte mi visión.

Y sí, me encantan tanto el pan como el mango...

Walter Portilla-Brenes

Soy arquitecto con 6 años de experiencia en el campo, principalmente en proyectos de pequeña escala. Disfruto participar de cerca en el proceso de diseño, afrontar nuevos desafíos y trabajar en equipo para generar respuestas de alta calidad que respondan adecuadamente a las necesidades de cada proyecto.

Además de la arquitectura, mis intereses son muy diversos e incluyen el arte, la ciencia y la tecnología, la ecología, las relaciones humanas y los sistemas complejos. Con el tiempo, estas conexiones han ido enriqueciendo mi visión de la arquitectura y el diseño, y me llevaron a crear pan con mango junto con Sebastian: una práctica coherente con nuestra manera de entender y ejercer la profesión.

Creo que el buen diseño es una herramienta poderosa para moldear futuros. Por eso, veo cada proyecto como una oportunidad para hacer las cosas bien, con intención, criterio y cuidado.